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Limpieza Hepática Profunda

El hígado se puede comparar con una «central» inteligente que filtra, limpia y controla un litro y medio de sangre por minuto y procesa simultáneamente cerca de quinientas reacciones bioquímicas de importancia vital. Algunos de estos procesos implican la división y la fracción de sustancias químicas (catabolismo); otros, la síntesis de sustancias (anabolismo), sobre todo, de proteínas. El hígado es el procesador de los nutrientes del cuerpo. Es además la principal estación depuradora para la sangre, por lo que su función es vital para la desintoxicación y excreción de una gran variedad de compuestos que provienen del interior y el exterior. Puede dañarse a menudo, pero a la vez es un entrenado superviviente; se regenera rápido y con los cuidados necesarios puede renacer de un trocito y funcionar con solo el 10 por ciento de su tejido sano (Si bien el órgano entero pesa unos dos kilos y cuando se llena de sangre hasta tres, bastan 200 gramos de hígado sano o trasplantado para salvar vida humana. 

 

Debido a la alimentación moderna y a la contaminación ambiental, aún observando una alimentación saludable, el ser humano presenta algún grado de intoxicación y de disfunción hepática. 

La bilis cumple diversas funciones, principalmente digestiva y de eliminación de tóxicos neutralizados por el hígado. Está compuesta principalmente por colesterol y sales biliares. La bilis debe generarse y circular en cantidades adecuadas, reabsorbiéndose en parte en el intestino delgado. Por lo tanto, parte del colesterol y de las sales biliares serían captadas por las células del íleon, reabsorbidas y devueltas al hígado. Es un proceso de reciclado normal y necesario. El resto va hacia el colon y es degradado por ciertas bacterias y eliminado con las heces en condiciones normales. Si este circuito permanece intacto, favorece la buena digestión y asimilación de nutrientes y regula los niveles adecuados de colesterol en sangre (ni de más, ni de menos). Cuando las enzimas digestivas y la bilis no se vierten en el intestino delgado en el tiempo cantidad adecuada (por problemas del hígado, de la vesícula, del páncreas u otros), la digestión resulta incompleta, los alimentos no pueden ser fraccionados correctamente para ser absorbidos, y se incrementa la malnutrición, inflamación, toxicidad y disbiosis. 

Si la bilis no se expulsa adecuadamente por disfunción de los músculos de la vesícula (vesícula perezosa), o por falta de estímulo al haber realizado una dieta “light” durante mucho tiempo, ocurre la sedimentación de bilis, acumulándose en los conductillos biliares impidiendo el libre flujo de este fluido. Esto provoca que la persona se sienta muy llena después de comer, pesado, hinchado y frecuentemente estreñido o con deposiciones que alternan entre cuadros de diarreas líquidas, grasosas y malolientes o bien heces duras como de «cabra».

A través de ayunos, prácticas depurativas, suplementos, plantas medicinales, homeopatía, acupuntura, hidro y fangoterapia, enemas de café y otras técnicas, podemos ayudar a eliminar carga tóxica, restablecer el flujo de bilis  y regenerar el hígado. Esto siempre debe ser evaluado y supervisado por un profesional que indicará la terapéutica adecuada acorde a cada etapa del proceso.  

El concepto de «limpiar» el hígado apunta a una activación de sus funciones excretoras, con la finalidad de eliminar la bilis antigua, condensada y retenida dentro de las vías biliares. 

TÉCNICA DE LIMPIEZA HEPÁTICA PROFUNDA DE OCHO DÍAS

A continuación, se describe la limpieza hepática y de la vesícula biliar, basada en la técnica desarrollada por el naturista alemán Andreas Moritz, con algunas variantes y observaciones propias capitalizadas en más de diez años de experiencia. Esta técnica no se indica de entrada sino que forma parte de un camino de restauración del equilibrio a través de un proceso terapéutico. Llegado el momento, esta limpieza puede aportar grandes beneficios. Si no se realiza de manera adecuada puede generar molestias y complicaciones. 

Durante los días de «la preparación» y mediante una dieta y el uso de suplementos naturales, los compuestos tóxicos y grasosos hepáticos se reblandecen y adquieren una consistencia más líquida (para poder ser expulsados posteriormente); las vías biliares se dilatan y se relajan.

Al acabar con la preparación, la vesícula y las vías hepáticas reciben un «estímulo» persistente, por el cual realizan contracciones musculares rápidas y fuertes, y a expulsar su contenido. Este proceso se realiza durante un día en ayunas y mediante la toma de sales de magnesio, ciertos aceites y sales minerales. 

Finalmente el séptimo y octavo días se realiza una purga profunda e importante. Esta «activación» digestiva puede cansar, puede irritar el ano y dar sensación de flojera. Es previsible, y por eso se recomienda realizar la limpieza hepática un día libre de otros compromisos y dedicar el tiempo casi exclusivamente a esto.

La bilis expulsada durante los días de la limpieza es muy densa, grasosa, y tiene una consistencia de arcilla de color verde, que al entrar en el intestino se aglutina (se endurece) y adquiere diversas formas redondas parecidas a piedras, aunque no lo son. 

Atención:
• Se deberá seguir el protocolo en forma estricta para evitar molestias  desagradables. Un drenaje mal organizado puede promover partículas duras y mineralizadas por las vías biliares delgadas y provocar cólicos. Siempre consultar a un profesional que pueda indicar y guiar correctamente el procedimiento.  
• El ácido málico que contiene la manzana ablanda las condensaciones biliares (mal llamadas “cálculos”) y facilita su paso por los conductos biliares.
• Previo a comenzar con la limpieza hepática se deberán realizar de dos a tres sesiones de hidroterapia colónica en días sucesivos y se realizará una dieta apropiada. Posterior a la limpieza, realizar otra sesión de hidroterapia colónica para acelerar la eliminación de toxinas liberadas. 
Si los desechos permanecen en el colon pueden causar irritación, cefaleas, molestias abdominales. Siempre existe un riesgo de reciclaje y de reabsorción de esta toxicidad hepática movilizada, y además estas condensaciones son muy pegajosas y pesadas, por eso es muy importante realizar una buena limpieza intestinal (hidroterapia de colon como una medida óptima) posterior a la limpieza hepática. En el caso de que por cualquier circunstancia no se pueda hacer hidroterapia colónica se recomienda hacer un enema de café seguido de uno a tres enemas de agua.

 

ETAPAS:

  1. Seis días preparatorios:

Se aconseja comenzar un día domingo hasta el día viernes. Son seis días donde se debe consumir un kilogramo y medio de manzanas diarias. En caso de no poder consumir esa cantidad de manzanas se indica la ingestión de 2 gramos de ácido málico en polvo, repartidos en dos tomas diarias, disueltos en un vaso grande de agua y alejado de las comidas.  

Mantener la siguiente alimentación:

  • No comer ninguna clase de harina con gluten ni refinada.
  • No consumir frituras, dulces en exceso, alimentos refinados, carnes de todo tipo. 
  • No tomar alcohol, café, té negro ni gaseosas. Evitar fumar. 
  • Evitar bebidas muy frías o congeladas
  • Reducir o evitar almidones (papas, batatas), harinas en general y legumbres (lentejas, porotos, garbanzos). Si se consumen cereales y pseudocereales (arroz, sarraceno, quinoa, mijo, teff), que sean integrales y cantidad moderada. 
  • No consumir lácteos. Si no puede evitarlo, reducir su consumo al máximo y limitarse a un pedacito de queso de cabra, búfala u oveja. 

Cuando se esté aproximando al sexto día, directamente excluir al 100% los alimentos que se recomiendan evitar, como por ejemplo lácteos y almidones. Si ya está avanzado en los cambios de hábitos alimentarios, priorizar en esos días la comida crudivegana (raw food) y tomar principalmente jugos verdes, batidas vegetales y sopas raw. 

Evitar todos los medicamentos posibles, salvo los que deban mantenerse intactos como por ejemplo los antihipertensivos. Es importante no dar trabajo extra al hígado que pueda interferir con el esfuerzo de limpieza. No es conveniente hacer la limpieza hepática mientras se están tomando antibióticos, analgésicos, estatinas, corticoides y otros fármacos supresores. Se deberá esperar al menos 10 días para la limpieza luego de la suspensión de estos medicamentos. Puede haber excepciones considerando cada caso individual y siempre consulte a su médico. 

Alimentos sugeridos

Se sugiere consumir el mismo tipo de alimentos detallados para la hidroterapia colónica, incluyéndose además remolacha y tomate si lo desea.

  1. Limpieza hepática propiamente dicha:

Los dos días siguientes, sábado y domingo (o los que convengan según su actividad), se reservan para la limpieza propiamente dicha. 

Día 1

* Por la mañana desayunar sólo frutas (ácidas o neutras, no muy dulces como banana o melón) o jugos verdes. Almorzar liviano: vegetales al vapor, verduras crudas. Se sugiere licuar todo a modo de sopas y batidas para que no se eliminen restos de alimentos en las evacuaciones del día 2.

  • A la hora 14:00 suspender la ingesta de alimentos, sólo se podrá beber agua.
  • 18:00 hs. Beber una cucharada de sales de Epsom (sulfato de magnesio) disuelta en un vaso con agua
  • 20:00 hs. Beber un segundo vaso con las sales de Epsom
  • 21.30 hs. Normalmente se han realizado para este momento varias evacuaciones por efecto de las sales de Epsom. Si no se evacuó el intestino en las últimas 24 horas, se puede realizar un enema para ayudar.
  • 22:00 hs. Unos minutos antes preparar en el frasco (tamaño mermelada) una mezcla de jugo de pomelo (o en su defecto limón mezclado con naranja): 2/3 de vaso de jugo más ½ vaso aceite de oliva. Cerrar el frasco y agitar enérgicamente unas 20 veces. Beber de pie. Esperar 5 minutos y luego acostarse boca arriba con dos almohadones o sobre el lado derecho con las rodillas flexionadas al menos durante 20 minutos. Es conveniente no conversar en ese tiempo y procurar dormir enseguida.

Día 2

  • 6-6.30 hs: Beber tercer vaso con las sales de Epsom. Mantener el cuerpo vertical. Se podrán hacer ejercicios muy livianos y que promuevan el tránsito intestinal, por ejemplo algunas asanas de Yoga.
  • 8-8.30 hs: Beber cuarto vaso con las sales de Epsom.
  • 10-10.30 hs se podrá beber una limonada endulzada con stevia (si la desea dulce) y a la hora un jugo verde o una fruta fresca suave como manzana, pera o papaya. 
  • 13:00 hs. Almuerzo liviano, preferentemente sopa licuada. 
  • La merienda y la cena que sea suaves, naturales. 

Resultados: Las deposiciones son líquidas, al comienzo con restos de alimentos. Las condensaciones de bilis de color verde claro a oscuro (las más antiguas, quizás). El tamaño de las condensaciones es variable, desde pocos milímetros  hasta 2,5 cm de diámetro. Pueden aparecer decenas o cientos en una sola limpieza. Si las condensaciones se van al fondo del inodoro, probablemente sean más duras porque pueden estar calcificadas. El olor es intenso y particular, muy diferente al de la materia fecal. A veces se evidencian estas eliminaciones a partir de la segunda o tercera limpieza y, si la preparación se realizó correctamente, se debe fundamentalmente a que los materiales tóxicos estancados están muy consolidados y/o la disquinesia biliar es muy marcada. En estos casos se indican suplementos y plantas medicinales que favorecerán el restablecimiento del flujo y movimiento de bilis. 

CONDENSACIONES ELIMINADAS A TRAVÉS DE ESTE PROCEDIMIENTO

     

¿CON QUÉ FRECUENCIA DEBE REALIZARSE?

  • La frecuencia para realizar la limpieza es cada tres o cuatro meses. Luego de la eliminación total de los cálculos la frecuencia para repetir la limpieza dependerá del tipo de alimentación. Lo aconsejable es hacer una al menos cada seis meses
  • Dejan de eliminarse tantos acúmulos biliares luego de 6 u 8 limpiezas. En casos de gran intoxicación hepática se necesitarán 10-12 limpiezas

¿QUÉ SUCEDE SI LA PERSONA NO PUEDE CONSUMIR FRUTAS EN EXCESO O ESPECÍFICAMENTE MANZANAS?

  • Personas que no pueden consumir manzanas: diabéticos, pacientes con úlcera de estómago, cáncer o candidiasis. Personas que tienen intolerancia alimentaria y que están realizando una dieta baja en Fodmaps. Simplemente se reemplazan las manzanas o su jugo utilizando dos gramos de ácido málico como se explicó en las pautas para los días de preparación. 

CRISIS DEPURATIVA DURANTE EL PROCESO DE LIMPIEZA HEPÁTICA 

Según las circunstancias personales, puede manifestarse una crisis curativa. Como las limpiezas profundas de órganos implican un tratamiento de desintoxicación natural, pueden producirse trastornos momentáneos, pasajeros, que finalmente desaparecerán y resultará en un mejor estado general de salud. Estos trastornos son señal de que el proceso de purificación ha comenzado. Podrán aparecer dolores de cabeza, de espalda, de piernas, náuseas y otras molestias menores.

En algunos casos los dolores de cabeza o náuseas se deben a que no se han seguido correctamente las instrucciones. En este caso se administran algunas plantas medicinales y remedios homeopáticos para neutralizar los síntomas sin oponerse al esfuerzo de la biología para restaurar el equilibrio

No solo se movilizan la bilis y la toxicidad, sino también la energía y las emociones. La medicina tradicional china y la ayurvédica tienen sus motivos para referir al hígado como un centro de las emociones y las pasiones. Los pacientes «destapan» sus acúmulos de emociones estancadas como la bilis, sobre todo la ira. También pueden percibirse muy sensibles y perceptivos, pueden tener sueños más vívidos e intensos y diferentes experiencias acordes también a su proceso personal de autoconocimiento. La liberación y los “insight” que suceden en este proceso pueden ser aprovechados para canalizarlos a través de diversos procesos psicoterapéuticos.